El Chocolate.

09.03.2019

Historia del chocolate 

Los productos de Oaxaca están asociado a las leyendas y de ahí que se atribuya a los dioses los favores de que gozan. Este fue el caso de Quetzalcóatl, a quien los dioses enviaron a la tierra para que ayudara a los hombres; y les regaló la planta del cacao. El arbolillo dio sus frutos e hizo tostar el fruto de las vainas, enseñó a molerlo y batirlo con agua para obtener el chocolate, pero sólo para disfrute de los sacerdotes y los nobles.

Fue el licor sagrado y lo tomaban agrio o amargo. Luego se mezcló con miel, y los españoles le agregaron azúcar, lujo en la colonia. Esta es otra de las maravillas gastronómicas Oaxaqueñas.

El chocolate, nombre con que ahora se le conoce a esta formidable bebida en el mundo entero fue adoptada por las cortes españolas y modificado en los propios monasterios hispanos donde elaboraron un chocolate dulce, perfumado y caliente. Muchos años después se propaga en el resto del continente y los europeos en sus viajes difundieron el cultivo del cacao por todos los trópicos del mundo.

Las semillas de cacao se muelen en las moliendas hasta que se forma una pasta. El sabor del chocolate depende de la cantidad de azúcar que se le añade. En la mayoría de las moliendas se agregan tres kilogramos de azúcar por uno de cacao. Se le añade nuez o canela para enriquecer el sabor.

El chocolate se puede disfrutar frío o caliente. Algunas personas hierven agua o leche y agregan las barras de chocolate, usualmente en invierno, cuando el clima es más fresco. Otros gustan de comerlo en barra.  El tejate se elabora con maíz y cacao. También es uno de los ingredientes del mole.